El día de ayer fue fantástico para tod@s. Nuevas e interesantes experiencias hemos vivido.
Para algun@ era la primera vez que viajaba, sin sus familias en el autobús. Montarse sol@s, colocarnos en un sillón, junto a nuestro amigo o nuestra amiga, abrocharnos los cinturones para ir segur@s y no tener problemas, despedirnos de papá, mamá o los abuelitos, disfrutar del trayecto escuchando y cantando canciones.
Tardamos aproximadamente una media hora en llegar: salimos de Adra y cogimos la autovía un ratito para después tomar el desvío a Berja y dirigimos después al "Cortijo Colorao".
Allí nos estaban esperando Luna y los cuatro monitores para darnos la bienvenida. Gracias por vuestra amabilidad, interés, cercanía, cordialidad y simpatía. Iba a ser un día lleno de emociones, ya estábamos seguros de que nada iba a fallar, descubriríamos un montón de cosas acerca de los animales, todo esta saliendo genial.
Después de un ratito andando llegamos al Cortijo Colorao, donde nos estaba esperando Susana. Nos fuimos colocando alrededor de mesas para poder desayunar y coger fuerzas para el resto de la mañana. Una vez terminado se hicieron los grupos y comenzamos las actividades propuestas.
La primera actividad fue montar a caballo. Había un grande de color marrón con unas pintas blancas y otro un poquito más pequeño de color blanco. Tod@s queríamos montar en los caballos, pero lo primero es lo primero: la seguridad, por ello el casco era prioritario, había que colocarlo en la cabeza. En orden y sin prisas tod@s tuvimos nuestro paseo en caballo, aunque algun@s llegado el momento de la verdad teníamos un poquito de miedo, pero solo un poquito, porque el finalizar nuestra vuelta todos teníamos una gran sonrisa en nuestra cara. Cuando nos bajamos del caballo jugamos en el arenero con cubos y palas mientras esperábamos a que los demás terminaran su paseo.
Después nos fuimos a hacer pan. Nos lavamos las manos y una vez limpias jugamos con la harina y con la masa: untamos la mesa de harina, mucha harina, no se nos podía quedar pegada la masa, así que la aplastamos, la volvimos a aplastar, hicimos un churro y volvimos a jugar con ella, hasta que por fin la moldeamos para hacer nuestro propio pan, pero no se nos podía olvidar colocar el palillo en medio para poder ponerla en el horno. Allí lo dejamos un ratito hasta que se calentó.
Pero nosotr@s ya nos fuimos a visitar a todos los animales. Tuvimos que pasear de nuevo un poquito y allí estaban todos ¡qué montón de animales!. Primero conocimos a la vaca Margarita, después a la pareja de cerdos, a los faisanes, a las ovejas, a los conejos, las cobayas, las cabras, las gallinas y el gallo, el pavo y la pava real, las palomas
Les dimos de comer hierva verde que crecía en el suelo, jugamos con las ovejas, les tocamos su lana....
Ya era la hora de la comida y de nuevo subimos al espacio destinado para ello. Nos sentamos y nos preparamos para comer. La cocinera nos preparó un menú especial para tod@os nosotr@s. ¡Gracias por todo el tiempo dedicado a ello! Una ensalada con lechuga y tomate para comenzar, después unas poquitas patatas fritas con una loncha de queso y de salchichón ¡qué rico!. El plato de macarrones con tomate y carne casi tod@s nos lo comimos entero, otr@s, ¡bueno! no era el mejor momento ni la comida preferida. Para terminar un yogur. Todo estaba muy bueno.
Después de la comida nos fuimos al taller de pintura. Allí con témperas de colores pintamos piñas, que por cierto han quedado preciosas.
Para finalizar la excursión Luna montada en Noche nos mostró una exhibición de salto de caballo. ¡Qué bonito!
Nos despedimos de tod@s ell@s y nos montamos en el autobús. Ya rendidos algun@s nos quedamos dormid@s. ¡Qué montón de historias vamos a contar ahora a nuestras familias!